𝘾𝙧𝙚𝙚𝙧 𝙚𝙣 𝙡𝙤 𝙥ú𝙗𝙡𝙞𝙘𝙤
He disfrutado mucho volviendo a la Fundación Botín para compartir un día con los alumnos de la XVI edición del Programa de Fortalecimiento para el Sector Público en América Latina.
Llevo acompañando este programa desde sus inicios, y sigue siendo una de las experiencias más valiosas de mi trayectoria.
Cada grupo es distinto, pero siempre hay algo en común: jóvenes brillantes y comprometidos que creen que lo público importa, incluso en contextos difíciles. Este año, la diversidad en la sala —de países, historias y miradas— fue especialmente inspiradora.
En la misma semana escuché una ponencia brillante de Emilio Lamo de Espinosa Michels de Champourcin sobre la importancia de las instituciones para el progreso económico, social y cultural. Pensé en mis alumnos de todos estos años, en cómo desde distintos rincones de América Latina trabajan para fortalecer precisamente eso. Y en que el Premio Nobel de Economía 2024, concedido a Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A. Robinson por sus estudios sobre cómo la fortaleza de las instituciones influye en la prosperidad relativa de las naciones, llega en un momento crucial. Su mensaje es especialmente relevante hoy, cuando se observa un retroceso global en la calidad institucional.
Las instituciones son el esqueleto del progreso colectivo, pero muchas -también las organizaciones multilaterales que he tenido la oportunidad de conocer por dentro- necesitan evolucionar. Analizarlas con juicio crítico, transformarlas con valentía y adaptarlas al presente y al futuro es una tarea urgente.
Gracias a la Fundación Botín, a su equipo y a los muchos change makers que este programa me ha permitido conocer. Cada año salgo de la sala con la mente más despierta, un poco más de esperanza…y con ganas de seguir siendo change maker yo también.
...And May the Force be with us.