Ayer tuve el privilegio de compartir conversación con cerca de 2.000 profesionales de Wealth Management de CaixaBank.
En este momento extraordinario en que la inteligencia artificial, entre otras revoluciones, está redefiniendo el mundo, exploramos las capacidades que no solo no van a desaparecer con la tecnología, sino que tendrán mucho más valor: la presencia, el pensamiento, la confianza, la imaginación, la capacidad de escuchar y de crear sentido en medio de la complejidad.
Porque quizá la pregunta no sea qué puede hacer la inteligencia artificial por nosotros.
Quizá la pregunta sea quiénes podemos llegar a ser gracias a ella.
Gracias a todos los que estuvieron allí por su atención y generosidad. En la sala había gente a la que aprecio mucho. Ellos saben quiénes son.
Y por supuesto, un agradecimiento muy especial a Belén Martín Sanz por prestarme a su equipo, a Juan Llamas Escobar por compartir escenario y diálogo conmigo, y a Iker Berasategui, que fue quien me vio primero:).
Seguimos la conversación.